Impugnar testamento, casi siempre por conflictos familiares

Cuando se reúnen los herederos para leer el testamento de su familiar difunto, en ocasiones pueden encontrarse con algunas sorpresas, las más comunes son la insatisfacción de algunos de los sucesores en cuanto a la porción de los bienes que le tocan, y otra gran sorpresa suele ser que en el testamento aparecen personas con las que no esperaban compartir la herencia del testador.

Impugnar un testamento suele ser un proceso caro y también largo, por eso los interesados deben ser conscientes que la vía judicial siempre va a ser el procedimiento más complicado. Sin embargo, también es verdad que si cuentan con los documentos necesarios para una impugnación, y la fuerte creencia que está en su derecho porque piensa que el difunto no estaba en condiciones de redactar el testamento, o éste ha sido redactado bajo coacción o amenaza. Ante estos posibles escenarios lo primero que debe hacerse es acudir a un abogado especializado en herencias y sucesiones. Él le aconsejará sobre los pasos que debe seguir, y los documentos que debe presentar para que la impugnación del testamento prospere.

Por ejemplo deben llevar ante el juez una copia del mismo testamento, así como copia de todos los títulos de propiedad que poseía el difunto. El juez revisará toda la documentación presentada en busca de errores, el más común es que no hubiera el número de testigos necesarios a la hora de redactar el testamento. Y por supuesto si piensan que las capacidades mentales del difunto se podían encontrar dañadas, deberá presentar además informes médicos en los que este mismo hecho quedase reflejado.

Donaciones de padres a hijos

Como hemos dicho en otras ocasiones, la mejor manera de no entrar en conflictos entre los sucesores o herederos es dejar hechas las reparticiones de los bienes mientras la persona está viva, es decir, las donaciones en vida. Lo mejor es que queden hechas antes de que suceda lo inevitable, las donaciones de padres a hijos.

Las donaciones en vida son mucho menos costosas que una compraventa para transferir los bienes de padres a hijos una vez que los progenitores han fallecido. Desde el punto de vista fiscal casi siempre tiene más cuenta realizar una donación que hacer una trasferencia de bienes. Las donaciones se pueden hacer de forma escrita que es lo más recomendado, y también de forma verbal, para esto es necesario entregar el bien donado en ese mismo instante.

La transferencia de cualquier bien de una persona a otra está sujeta a una gran cantidad de impuestos que dependerá sustancialmente de cómo se haya hecho el traspaso del bien en cuestión. Los impuestos serán diferentes si el bien se adquiere como un artículo nuevo, o como uno de segunda manos, y por supuesto serán también diferentes si el bien ha sido donado, en este último caso sólo habrá que pagar por el ISD.

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