La dietética natural cambió mi estilo de vida.

Cuando niño siempre sufrí de “bullying” en el colegio, mis amigos me decían cosas como “gordete y barril” por mi contextura corporal,  sufría de sobrepeso y no lo sabía, porque todos en mi casa padecían de la misma condición, cosa que lo hacía muy normal. Al llegar a la adolescencia mi vida dio un giro de 180°, cuando comencé a alimentarme aplicando la dietética natural.

Sólo imaginen cómo debe verse un adolescente de 13 años, 1,20 mts de estatura y 93 kg de peso. Grandes cantidades de sudor, barros por doquier, hasta en los brazos tenía una especie de salpullido que terminaba en costras.

Así recorría los pasillos de mi cole, coreado por mis compañeros y por el resto de los estudiantes que disfrutaban unirse a la humillación.

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Pero en casa todo era distinto. En casa era el consentido por ser el más “gordito” de mis tres hermanos. Los postres más grandes eran siempre para mí, pues era el más pequeño y debían consentirme. Entre estas dos corrientes sobreviví. Ya en mi último año de secundaria se hacía insostenible mi aislamiento, no conseguía integrarme a ningún grupo.

Vivía con una necesidad constante de comunicarme. Quería estudiar todos los idiomas, con la esperanza de salir de este país y recorrer otras latitudes, conocer nuevas personas que me respetaran. Una tarde decidí investigar sobre dialéctica mundial. Pero lo que realmente cambió mi vida fue el hecho de que mis gordos dedos, no me permitían teclear bien, y terminé por escribir “dietética natural”.

“Todo lo que tu cuerpo necesita para mantenerse en perfecto estado, te lo regala la madre tierra”. Así comenzaba la cita del método que me enamoró, cambió mi vida y, dos años después, la de toda mi familia. Insólito, pero no menos maravilloso. Mi madre ahora es una gran cocinera vegetariana, y el resto de los integrantes de nuestras familias disfrutan de esos gustosos platos.

Sigo sin amigos de colegio o secundaria, estoy seguro de que no me reconocerían, y si lo hacen, prefiero que sigan de largo. Ahora tengo amigos de verdad, de la vida, hombres y mujeres amantes de la naturaleza y lo que nos regala.