Clínica estética Valencia: la ciencia de la belleza

clinica estética valencia¿Qué se entiende cómo belleza? ¿Qué hace que un individuo, lugar u objeto se considere agradable a la vista, alguno cause rechazo y miedo, y otro inspire admiración? Una clínica estética Valencia e instituciones similares dedican años de experiencia y estudios a ayudar a la gente a ser hermosa, más ¿cuáles principios deben seguir para lograrlo?

Si hubiera una respuesta sencilla a esas preguntas, no existiría un campo filosófico entero, el de la estética, concentrado en el análisis del tema. Hay una frase que reza, la perfección está en el ojo del que mira. Esto significa que lo que a uno conmueve hasta las lágrimas, a otro lo deja indiferente. Aquello que provoca repulsión en varios, a unos pocos les produce una morbosa fascinación y así sucesivamente.

Todo varía y aunque se puedan hacer generalizaciones, no serán siempre ciertas. Al hablar específicamente del cuerpo humano, una serie de instintos, directrices dadas por la parte primitiva del cerebro, nos sirven como guía inconsciente al observar a las personas de nuestro entorno:

  • Simetría: sin importar la complexión, a mayor regularidad de la faz, mejor. Un elemento diferente y aislado podría ser atractivo, aun cuando está garantizado que llama mucho la atención.
  • Adecuada distribución de grasa y músculo, obtenida principalmente de un estilo de vida saludable, con ejercicios y buena alimentación.
  • Piel de aspecto radiante, usando probablemente los mismos criterios que se buscan al recolectar legumbres y frutas. Porque no todas las enfermedades son visibles desde el exterior, pero si afuera se nota un problema, sin duda algo está afectando la salud.
  • Cabello abundante, señal de juventud. Cuanto más brillante y sano esté, mejor habla de la higiene del dueño.

Dichos factores son observados e interpretados por el cerebro para determinar si alguien es ideal o no. Quienes por razones ajenas a su voluntad no cumplan estos patrones, no tienen de que preocuparse, ya que podrán dirigirse a una clínica estética donde ciencia y tecnología se encargarán de restaurarlos.

O podrían rodearse de gente buena que sabrá apreciar la hermosura interna que poseen, que es a fin de cuentas, lo más significativo.