arriendo de minicargadores

Arriendo de minicargadores – Una gran ventaja para la pequeña y mediana industria

arriendo de minicargadores

El arriendo de minicargadores es una facilidad que permite que empresas pequeñas o medianas, e incluso usuarios particulares, puedan ejecutar con ellos las labores de una maquinaria pesada propia; pero, con dos grandes ventajas que aquellas no poseerían. La primera viene dada por sus prácticas dimensiones y la versatilidad de su operación. La segunda por el ahorro que representa alquilarlas en vez de comprarlas.

Estas máquinas que, si se desea, también vienen con su operador especializado, resultan útiles al realizar servicios en proyectos de construcción, nivelación de terrenos, jardinería o agricultura a pequeña escala, excavación o perforación, entre otros. Para ello, solo es necesario colocarle el accesorio apropiado a la labor en cuestión; es decir, es como poseer un variado número de equipos con una sola estructura básica.

Estos versátiles equipos, por lo general, tienen independencia de movimientos, ya sea con oruga o con ruedas. Lo que les permite desplazarse con comodidad sobre el asfalto de la carretera, el concreto de una acera o la tierra, sin maltratar la superficie, ni dejarle surcos. Asimismo, poseen un potente motor que se encuentra situado en la parte trasera y el mecanismo de elevación del dispositivo añadido, que funciona por medio de un recio sistema hidráulico.

Ventajas de arrendar en lugar de comprar un minicargador

Si usted no va a requerir del equipo de manera continua es preferible que lo alquile cada vez que lo vaya a necesitar. Veamos las razones:

  • El coste del arriendo siempre será menor que el de la adquisición, con lo cual podrá destinar ese dinero a la obtención de otros instrumentos de uso frecuente o a la inversión.
  • No tendrá que dedicar parte de sus recursos de capital, tiempo, área de almacenamiento y personal al mantenimiento y acondicionamiento preventivo y correctivo de la máquina.
  • Siempre podrá optar por la última generación que exista en el mercado, que se beneficia de los más novedosos avances tecnológicos. De ser propio se le haría obsoleto.
  • No requiere tener en nómina un personal entrenado en la operación de los minicargadores, a quien, por otro lado, tendría que definirle una función alterna para los momentos en los que la máquina se encuentre en desuso.

 

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